“No es una crisis cíclica, sino un cambio de era”

“No es una crisis cíclica, sino un cambio de era”

El documental de la Sexta “Yo pago, tú pagas: ¿quién se lo lleva?” recoge las diferentes perspectivas de un grupo de especialistas, entre ellos Julián Pavón, para comprender el porqué del declive de la economía española. La fiesta del ladrillo, los “chiringuitos” financieros nacidos en aquellos años de dinero fácil y la “dictadura” de los fondos de inversión en la UE son algunos de los temas que abordan los expertos consultados.

“Yo pago, tú pagas: ¿quién se lo lleva?”, el documental de la Sexta

Desde 2008, ha cerrado medio millón de comercios en España. La industria nacional es la que más ha retrocedido en el mundo durante este período y representa el 15 por ciento de la riqueza que genera el país. Así comienza el documental “Yo pago, tú pagas: ¿quién se lo lleva?”, una crónica de la caída de la economía que se llenaba la boca anunciando un crecimiento del 3,7 por ciento anual en 2007. Apenas meses antes de que se desplomara su delicada arquitectura montada en torno al ladrillo.

La fiesta de la compra y venta de pisos fue mucho más que el resultado del meteórico ascenso del sector de la construcción en España, según el grupo de expertos consultados en este informe, entre ellos Julián Pavón, catedrático y director de IEN-CEPADE. Buena parte de los engranajes de la economía comenzaron a moverse gracias al dinero fácil que salía de la edificación de viviendas y su rápida colocación.

Ante el primer temblor de los mercados internacionales, la estructura comenzó a fracturarse porque sus cimientos estaban hechos de un material tan frágil como la especulación generalizada. No tardó mucho en volverse escombros.

Vea el documental en la web de la Sexta

Vea el documental en el Canal You Tube de CEPADE

Aquel 2008, que trajo las primeras angustias, dejó cuatro años después cinco millones de desempleados y dos millones de viviendas sin vender. El saldo de la “década de los ricos”, como señala este reportaje televisivo, comenzó a fraguarse con las políticas de José María Aznar, presidente de España entre 1996 y 2004. Específicamente, a través de la liberalización del suelo la que convirtió a “cualquier pedazo de tierra en el país en objeto de especulación”, como recuerda el catedrático en Economía Juan Torres.

Al igual que lo haría su sucesor, José Luis Rodríguez Zapatero, no ahorró elogios para hablar en foros internacionales del “milagro español” y de sus imbatibles cifras de crecimiento en todas las variables económicas: 700 mil nuevos empleos al año, récord en la construcción de pisos, el nacimiento de un millón de pymes. Eran tiempos en los que “nadie perdía” y los números grandes estimulaban toda clase de excesos: el precio del suelo se multiplica por diez, con el telón de fondo de la “orgía crediticia”.

Como indican los especialistas, estas medidas habían vuelto muy accesible la compra de viviendas, alentada también a partir de 2002 por el Banco Central Europeo y sus créditos baratos que hicieron posible las hipotecas a 25 o 30 años. Se produjo una distorsión masiva en la economía nacional y toda la actividad se concentró en torno al ladrillo, afirma el investigador Juan Rallo en el documental.

Este proceso se gestó al calor de la carrera por conseguir clientes para esos créditos y no hubo país en el mundo que tuviera más oficinas bancarias por habitante que España. La vivienda alcanzó un sobreprecio del 20 por ciento en 2003, ero los poderes político y financiero se encargaron de minimizar cualquier pronóstico de burbuja inmobiliaria.

¿Y el Banco de España? También la entidad subestimó las versiones. Los expertos coinciden al decir que le cabe una “responsabilidad histórica”. En 2007, además del crecimiento del 3,7 por ciento, Zapatero encontraba otro argumento para que nadie le “pinche la burbuja”: 20 millones de personas trabajando, como nunca antes en la vida del país.

Crisis española

Los bancos prestaron dinero barato durante una
década hasta que estalló la crisis, explica el documental

Ese mismo año se cumplía una década desde que la lluvia de dinero había empezado a caer desde los bancos y a un muy bajo precio, pero todo comenzaba a desbarrancarse. Estados Unidos registra los primeros problemas de liquidez y, en 2008, cae Lehman Brothers. En 2009, se disparan los déficits públicos europeos y, en 2010, Alemania pide austeridad. La secuencia sigue así: en 2011, estalla la crisis europea y España llega a índices de desempleo que no alcanzan ni Grecia, ni Portugal.

Como dicen de forma unánime los entrevistados, los excesos de la década serán solventados por las clases medias y de menos recursos. “Se salvan bancos, pero se dejan hundir países”, sostienen. En España, el propio PP se traga sus palabras y va dando tijeretazos cada vez más hondos al estado de bienestar, relata el documental. El país, como sintetiza Rallo, paga los tipos impositivos sobre la renta más caros de Europa después de Suiza para mantener el “chiringuito” de la burbuja de la clase política.

En este punto, el informe televisivo dedica un pasaje a la problemática de la evasión fiscal. En España, el 70 por ciento del fraude impositivo es realizado por grandes empresas, señala Carlos Cruzado de la Asociación Técnicos de Hacienda. Apenas un 30 por ciento de los inspectores de este ministerio se ocupa del control de estos delitos. Seis de cada diez compañías del IBEX tienen filiales en paraísos fiscales y, en 2010, duplicaron sus inversiones en estas zonas francas, añade.

España posee un inspector cada 1.600 contribuyentes, mientras Alemania y Reino Unido tienen uno cada 700. La consecuencia es que se defrauda un 23 por ciento de la economía, el doble que en el resto de Europa, donde se evade un diez por ciento de cargas fiscales. La investigación se detiene en toda una serie de prácticas “legales” que permiten la operación al margen de los controles de Hacienda.

China y la torpeza institucional de la UE

El contexto es sumamente complejo, pero la UE parece no poder moverse con celeridad: celebró once grandes cumbres durante 2011, sin grandes impactos sobre los números del paro y la recesión. “Estamos haciendo lo contrario de lo que deberíamos para reducir el desempleo, pero aquí manda Angela Merkel ”, apunta Pavón.

Como advierte el profesor, la UE se ha convertido en un “dinosaurio” que se enfrenta a una “gacela” y exhibe una gran lentitud para la toma de decisiones. Los mercados son los que dirigen y las instituciones están anquilosadas, agrega.

Lea: “Europa se encuentra desarmada institucionalmente”

Para los entrevistados, es una situación de “dictadura financiera” la que transita la UE y ante, el imperio de la especulación financiera, España se enfrenta sola a los mercados. Las crisis son oportunidades para ganar dinero y, esta vez, hubo quienes hicieron fortunas.

El documental cita el caso de Grecia, donde los fondos de inversión vendían deuda del país de forma masiva por la mañana, provocando una reacción en cadena de los tenedores más pequeños, que les copiaban. Al final del día, esos bonos valían muy poco y los fondos volvían a comprarlos a un coste mínimo. La diferencia la pagaba el país y, como dice Torres, los sectores más desfavorecidos. “Se podría hablar de crímenes económicos contra la humanidad”, asegura.

China es el otro gran ganador de la crisis. Posee el 15 por ciento de la deuda de Estados Unidos y unos 500 mil millones de dólares de deuda europea. En 2010, creó 20 millones de empleos que, como observa Pavón, provienen en buena medida de la desindustrialización de Occidente. Europa, así como otros países, no está sabiendo reaccionar ante el gran poder de negociación que está reuniendo el gigante asiático y la escasez de recursos financieros provocados por la alta acumulación de reservas de Pekín, continúa el docente.

Vea el vídeo: el modelo de expansión económico chino por Julián Pavón

Después de 2008, Estados Unidos estimuló la industria, la demanda y el empleo y el país siguió creciendo. Europa, en tanto, invirtió cantidades mayores de dinero público en apagar el fuego de las deudas de los bancos y los países. En el Viejo Continente, el empleo es una sombra que se expande, mientras los números del crecimiento no muestran progresos.

Como explica Torres, no se puede dejar la solución de este parón de la economía en manos de “jugadores compulsivos”. Todos coinciden: 2012 será un año negro, el peor, e irá arrastrando a quienes parecían “blindados”, como los funcionarios o las clases medias. “No es una crisis cíclica, sino un cambio de era: hay que adaptar las instituciones y la economía a la nueva situación”, dice Pavón como cierre del documental.

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